“Un mago no debería contar chistes, sino que solo hacer magia. Los ‘magos’ que salen en la TV no son magos, son humoristas”, señala Stevens.

Joe Stevens, autodenominado «el mago que pide la farándula», es un ilusionista de 20 años de edad. Estudia fotografía publicitaria. Vive en El Canelo, Cajón del Maipo y disfruta de la manipulación. Según él, hay muchas veces que se levanta a las 4 o 5 de la mañana a practicar magia, pues aprovecha el tiempo, ya que durante el día se le hace muy difícil hacerlo.

En su bolso tiene seis aros chinos, listos para ocuparlos en la clase de manipulación que tiene todos los sábados en Cimart. Asimismo, está equipado para realizar su rutina de pelotas de manipulación, la que ha estado ensayando por más de dos años. Caminando por el centro de Santiago, se sienta en una banca ubicada en el Parque Forestal, frente al Museo Nacional de Bellas Artes. “Sentémonos en la sombra. es pesado andar con seis aros chinos en el bolso”, comenta.

 ¿Desde cuándo te gusta la magia?

“De pequeño, desde los cuatro años de edad. Recuerdo que en el Canal 13 daban un programa de magia, no me acuerdo el nombre. Una vez salió Lance Burton, haciendo un acto de escapismo, en el cual le ponían unas esposas, se metía dentro de un saco de correo y luego entró a un auto.  El automóvil iba en dirección a una demoledora de autos. Cuando el auto se destruía, Burton aparecía en una montaña muy lejos. Eso me marcó”.

¿Cómo fueron tus primeros pasos en este arte?

“Con cartas intentando hacer una cinta. Pensé que era fácil, pero no lo era en ese minuto. (Ríe)”.

¿Qué es la magia para ti?

“Es un puente que permite que me libere de todo lo que hago. Cuando estudiaba la otra carrera (Dibujo Arquitectónico) nunca sentí aplausos. Podía hacer un trabajo muy bien hecho, sin embargo, no sentía el aplauso o el reconocimiento al trabajo que lo merecía. Con la magia sí me aplauden. Los aplausos son mágicos. No es que yo haga algo y necesite que me aplaudan, no necesariamente. Los aplausos en la magia te hace sentir lleno como artista, hacen que las horas de ensayo valgan la pena”.

¿Cómo llegaste a Cimart?

“Llegué a Cimart por la recomendación de un mago que lo conocí en el Metro un día, el mago Panoramix. Me dijo ‘oye, flaco, ¿quieres aprender magia? -Sí, me gustaría aprender, le dije. Entonces me dio su tarjeta, creo que aún la tengo en la billetera. Me dijo que él era mago y que a veces se juntaba los viernes en Cimart con otros magos.  ‘Se hacen juntas así que anda’, me dijo. También me pasó el correo electrónico del profesor, así le mandé un correo y me comuniqué con él. Pregunté por las clases de magia y me dijo que llevara cuatro monedas iguales. Ahí el profe me violó solo con cuatro monedas, ya que yo no sabía nada con monedas. Obviamente quedé con depresión”.

¿Te cambió el concepto de magia luego de ir a Cimart?

“Me cambió el chip completamente. Empecé a ver a otros magos, a investigar, también a darme cuenta de que hacía puras huevadas. Que no sabía nada de magia”.

Joe Stevens practicando rutina de cuerda y anilla.

Joe Stevens practicando rutina de cuerda y anilla.

¿Qué es Cimart?

“Es una escuela de magia. Cimart es un lugar completamente distinto a los que he escuchado hablar y que he visto en videos, porque en Cimart se enseña magia. Cuando estaba buscando una escuela de magia para aprender, me encontraba con puras tiendas que te ofrecían un curso de 3 meses, una clase a la semana, de una hora, en la cual se enseñaba solo cartas o puras monedas, eran cosas básicas. Uno veía la lista de juegos y la mayoría eran efectos que hace Juan Tamariz, o que salen del libro «Cartomagia Fundamental» de Vicente Canuto y nada más. Así que nunca iría a una tienda de magia a aprender de este arte”.

¿Qué representa Ruthguiller Dumont para ti?

“Lo considero entre un profesor, mentor, pastor (ríe). O sea, es que el profesor es como un guía para mí, porque lo que le preguntes él te explica, te ayuda, te cobra obviamente, pero te ayuda (ríe). Siempre está ahí para apoyarte. Se da el trabajo de que todos entiendan, hace los repasos. Y los «pésimos» que te dice en las clases significa que está todo malo lo que hiciste, que realizaste algo mediocre, según yo. Por ejemplo, cuando estás en la escuela, el profe te enseña la rutina, te da cinco minutos de ensayo y te saca a escena. Luego tienes dos posibles comentarios: 1: ‘Lo felicito’ o 2: ‘Pésimo’. el primero significa que está relativamente bien lo que hiciste, no está excelente. Es un buen guía”.

¿Un mago es un actor?

“No. Un mago es mago y un actor es actor. No puedes hacer la pega que es de un actor, ya que este interpreta un personaje. El mago no necesita hacer eso, porque el mago es el personaje. El mago no tiene que ser otra persona, ¿por qué un mago debería vestirse de médico para hacer magia?”.

“De por sí el chileno es mediocre: Se queda sentado esperando que los de afuera hagan las cosas. Por eso hay pocos magos en Chile y hay poca calidad en la magia”, dice Joe Stevens.

¿Qué te inspira a seguir con la magia?

“Lo que me dan ganas con seguir con la magia es ver a magos clásicos, magos buenos. Cuando estoy decaído veo a Fred Kaps, Channing Pollock y Peter Marvey, que me gusta mucho. Miro sus actos y me dan ganas de hacer lo mismo. Pero para eso tengo que practicar y practicar, ya que un mago que no practica no es nada”.

La imagen de la polémica.

Una vez subiste una imagen a Facebook en donde salía Batman y Robin. El último decía “Soy cartomago. Me gusta la teoría de Juan y la de Dany…”. Batman, por su parte, aparecía golpeándolo diciéndole “Cállate y haz magia, culiao“. ¿Qué representa esa imagen para ti y por qué le pusiste esos textos?

“Eso lo subí, porque estaba en Facebook y ya me aburrían las publicaciones de personas que salían con cartas, de explicaciones de juegos con cartas, de preguntas como: ¿Quién me enseña este juego de Tamariz o de Dany Daortiz? ¿Quién tiene el gimmick de tal juego? ¿Quién tiene el último libro de Dany? ¿Cartomagia fundamental? Pero nada de cuerdas, monedas, cubiletes, aros chinos, etc. Nunca pensé que los carteros se iban a enojar tanto. A todo esto, a quién le caiga el poncho que se lo ponga.

Aquí los magos chilenos son mediocres: se centran solamente en las cartas, porque es más barato, son más fáciles para hacer magia, más rápido, se intercambian juegos entre ellos mismos, se hacen magia entre ellos mismos, leen los mismos libros. Entonces les digo: Hagan magia, culiaos. (ríe). No se centren mucho en la teoría, no se jacten de que son como «cartomagos» o lo que sea, solo hagan magia”.

¿Qué crees que falta para que la mediocridad que señalas disminuya y suba la calidad?

Buena pregunta. Siento que se necesita más educación mágica. Más cultura mágica entre los mismos magos. Si un mago no tiene cultura mágica, menos lo va a tener la gente. Entonces cómo puedes cobrar algo si tú no tienes cultura y no estás educado mágicamente hablando”.

¿Cuál es el papel que juegan las escuelas de magia que existen en Chile?

“¿Las escuelas? Yo solo conozco una. Es que como te dije antes, las escuelas de magia o tiendas disfrazadas de escuelas, solo te enseñan unos juegos de magia con cartas o con cosas que venden en la misma ‘escuela’ para que después las compres ahí mismo. Entonces no creo que ‘las escuelas’ estén aportando algo en la magia. Solo conozco una que aporta de verdad”.

¿Se pueden comparar esas escuelas que enseñan en su mayoría magia con cartas con YouTube?

“De hecho, creo que aprendes más en YouTube y pagas menos. El drama es que en YouTube o en libros aprendes magia, pero no te dicen cómo lo estás haciendo. En una escuela el profesor te va guiando. Te dice ‘eso está malo’. En Chile falta más autocrítica”.

¿Aprender magia de forma independiente  le resta importancia a este arte?

“Según yo, le resta importancia ahora. Si nos remontamos a la historia, Miguel Ángel aprendió solo, sin que nadie le enseñara, a esculpir esculturas, debajo de un puente. Pero él era bueno, está reconocido como uno de los grandes en la historia de las artes. Acá en Chile lo que pasa es que los ‘autodidactas’ o ‘independientes’, los que aprenden solo lo que a ellos les gusta, o sea, cartas, un pase con monedas y nada más, creen que está bien lo que hacen. Sin embargo, todos hacen lo mismo: Una carta ambiciosa, carta rota y recompuesta, algunas técnicas con cartas o monedas. La mayoría no sabe lo que es una Faro y los que sí saben qué es una Faro. no la saben realizar”.

¿Existe la especialización en la magia?

“Eso es de mediocre. Llamarse “Numismago”, eso es de mediocre. Pero estoy de acuerdo en que si te vas a «especializar» tienes que ser el mejor en magia con cartas, por ejemplo. Acá en Chile no pasa eso: Todos hacen prácticamente lo mismo, leen lo mismo, etc. Si te vas a dedicar a una sola cosa, hazla bien, solo eso”.

¿Cuánto tiempo crees que va a pasar para que la magia en Chile mejore?

“Primero hay que crear conciencia, darse el trabajo de practicar, trabajar las rutinas. Si no se dan el tiempo de ensayar, hacer buena magia, pueden pasar decenas de años y la magia seguirá teniendo mala calidad acá. Para empezar a crear conciencia hay que educar a las personas: Haciendo buenos espectáculos de magia para la gente, ensayando, practicando. En síntesis, dándole magia de calidad al público”.